Transcendent ya es una empresa B Corp. Auténtico Business Beyond Profit

Desde hoy Transcendent es una empresa B Corp. Para nosotros tiene un doble significado porque además de validar formalmente nuestro interés y compromiso en ser una empresa de altos estándares sociales, medioambientales y de gobernanza, refuerza nuestra razón de ser, que es ayudar a nuestros clientes a incorporar el impacto que generan en el centro de su actividad y utilizarlo como palanca para la mejora de sus resultados de negocio. 

Antes de tener nombre para nuestra consultora hace 4 años ya sabíamos que Transcendent tenía que ser una empresa B Corp. Asistimos a nuestro primer evento B Corp en octubre de 2017 en el B Good Day celebrado en Matadero, Madrid. En la primavera de 2018 ya estábamos ayudando a nuestro primer cliente con una evaluación de impacto inicial. 

Miembros del primer equipo de multiplicadores B en España

Fuimos parte del primer grupo de multiplicadores B en España en 2018. Los multiplicadores B son formados por BLab, la fundación creadora de B Corp, como impulsores y agentes de cambio que ayudan en la transición de grandes, medianas y pequeñas empresas hacia nuevos modelos de negocio de impacto, fundamentalmente a través de la herramienta de medición de impacto B Corp. Hoy el 75% de nuestro equipo es multiplicador B. 

En 2019 se certificó B Corp el primero de nuestros clientes y actualmente una parte relevante de nuestro negocio es acompañar a empresas en su proceso de análisis inicial y preparación para la certificación.

Tenemos experiencia en proyectos B Corp con empresas de perfiles muy variados: desde algunas con ventas de menos de un millón de euros hasta otras con más de 1.000 millones de euros de facturación. Trabajamos en muchos sectores (retail, finanzas, pharma, telco, …) y con empresas que tienen su core en diferentes espacios de la cadena de valor, desde producción a distribución o a venta de productos y servicios. Podemos decir con certeza desde nuestra experiencia que la evaluación B Corp es útil para cualquier empresa.

Prescriptores para más de 80 compañías

Hemos presentado el movimiento B Corp a más de 80 compañías. Al principio muchos directivos lo veían como un movimiento secundario, arriesgado o “poco serio”, y es curioso como en los últimos meses y a pesar, o debido al maldito Covid, muchas empresas están conectando con nosotros para retomar propuestas de hace tiempo.  

La solidez de B Corp hoy es innegable. Tiene acuerdos con Global Compact de Naciones Unidas al incorporar los ODS en su evaluación, recientemente ha hecho público su acuerdo con GRI y cada vez hay más grandes corporaciones que muestran su interés en la certificación.

Las empresas certificadas BCorp cumplen con los más altos estándares de desempeño social y ambiental, transparencia pública y responsabilidad empresarial para equilibrar el beneficio con el propósito.

El interés por el movimiento B Corp sigue creciendo exponencialmente y ya hay más de 100.000 compañías registradas en su evaluación de impacto a nivel mundial. Sin embargo, sólo 600 en Europa y 3.800 en el mundo han podido obtener la certificación. Estos números demuestran que no es fácil alcanzar más de 80 puntos en su evaluación de impacto.

Y desde hoy nosotros somos una empresa B Corp. El viaje hasta aquí, en sí mismo, ha merecido la pena, y mucho. Cuando alguna empresa se nos acerca preguntando por la certificación nosotros siempre hablamos de un beneficio inmediato de hacer la evaluación inicial, consigas o no la certificación, que es la generación de una hoja de ruta con sugerencias de mejora para tu empresa independientemente de donde se encuentre en su viaje hacia el impacto empresarial. 

Nuestro claim en Transcendent es Business Beyond Profit y todas las empresas B Corp del mundo encajan con él ¿Te animas?

Del Indicador al Impacto (pasando por la gestión ESG activa)

Estamos en temporada alta de EINFs (estados de información no financiera), informes integrados y memorias de sostenibilidad.

En muchos casos las personas responsables de los mismos persiguen a sus compañeros en busca del número, del dato para el informe, con una fecha de entrega rigurosa porque luego hay que verificarlo, y en muchos casos aquí se acaba el ejercicio del año.

Faltará en algunos casos la aprobación por el consejo de administración del informe integrado, un trámite que todavía en muchos casos es eso, un mero trámite, porque no es la parte del informe que se discute con más profundidad. Parte de esta información quizás pase a comunicación (interna o externa) para nutrir una memoria de sostenibilidad cuyo primer objetivo suele ser que quede lucida.

Es verdad que cada vez más empresas ya saben que el EINF importa, que sus inversores lo van a analizar, que los ratings y benchmarks ESG van a buscar y usar la información y, por lo tanto, les empieza a interesar. Es por ello, que conocer cómo podemos llevar a cabo una gestión ESG activa, resulta muy relevante para la empresa.

Pero… ¿y si?

¿Y si el EINF tuviera un hilo argumental uniendo el impacto social y medioambiental con el negocio de una empresa?

¿Y si además de incluir unos cuantos logotipos de los ODS se profundizara en indicadores y medidas relevantes para su sector y se pusiera en valor la contribución de la empresa a la agenda 2030?

¿Y si el EINF fuera el último paso de un ejercicio estratégico de considerar los aspectos materiales como parte de la gestión de la empresa?

¿Qué parámetros hay que medir?

¿Y si en lugar de ir cada uno por su lado utilizáramos todos los mismos parámetros para medir cuestiones comunes? Como explican los grandes referentes del impacto empresarial en el mundo como George Serafeim, sir Ronald Cohen, Colin Mayer o Clara Barby en su artículo Measuring Purpose – An Integrated Framework, convendría identificar los parámetros que las empresas necesitan medir para activar su propósito. Por ejemplo:

  • Inputs: recursos financieros, humanos, sociales, naturales y físicos que una empresa utiliza para llevar a cabo su actividad.
  • Outputs: midiendo lo que produce una compañía.
  • Resultados: los cambios generados por las actividades de una empresa.
  • Impactos: los efectos en el bienestar de otros generados por dicha empresa en clientes, empleados, proveedores, sociedades y medio ambiente.
gestión ESG

Pero este tipo de información no financiera no es lo único ni lo último que podemos hacer. Hay un paso más, que consiste en monetizar dichas métricas.

¿Y por qué monetizar es clave? Porque dichas valoraciones permiten asignar recursos e inversiones. En el contexto del propósito es necesario asignar un valor al capital natural, social y humano utilizado para conseguir dicho propósito. Pero, cuidado, existe el riesgo de no valorar nada que no tenga precio y, por tanto, de no dedicarle inversiones a cuestiones críticas pero que nadie ha evaluado.

Desde Transcendent llevamos tiempo haciendo de la gestión de parámetros no financieros una ventaja competitiva para nuestros clientes, mejorando sus resultados y su posición ante sus grupos de interés.

¿Te interesa?

No dudes en ponerte en contacto con nosotros en gestionactivaESG@transcendent.es si te interesa conocer más información acerca de la gestión ESG. ¡Descubre en qué más podemos ayudarte en Transcendent!

La evolución del capitalismo ¿oportunidad o desventaja para tu empresa?

Capitalismo con propósito

La “prueba del algodón” es medir el propósito empresarial, respondiendo a la pregunta de cuánto impacto genera, y no valdrán respuestas abstractas y llenas de intangibles.

El valor del impacto social y medioambiental que generan las empresas nunca ha sido más importante para la humanidad, más visible para la sociedad y más estratégico para la actividad económica de las compañías.

La desgraciada crisis del COVID ha puesto de manifiesto no sólo la fragilidad de nuestro sistema de salud, sino también ha exagerado algo que estaba claro desde hace muchos años sobre nuestro modelo económico: que las desigualdades crecen y que el daño al medioambiente consecuencia de nuestra actuación está cerca de ser irreversible y no podemos mirar hacia otro lado.

Son muchas las voces que claman por una revisión o modificación de algunos principios del capitalismo. Y no vienen de grupos radicales o anti-sistema sino de organizaciones tan reputadas en el entorno corporativo como el Foro Económico Mundial de Davos o los editoriales del Financial Times.

En este sentido Rebecca Henderson, profesora de Harvard y autora del libro recientemente publicado Re-imaginar el Capitalismo, explica que aspira a re-imaginar el capitalismo, o al menos a nuestra versión actual, la que está obsesionada con el corto plazo y que no cree que las empresas deben preocuparse por la salud de nuestra sociedad o de nuestras instituciones. Hacerlo es la mejor manera de garantizar que tanto las empresas como nuestra sociedad prosperen en las próximas décadas.

Si el capitalismo es uno de los grandes inventos de la raza humana, una fuente incomparable de prosperidad, oportunidades e innovación no resolveremos los problemas que tenemos por delante sin él. Para resolver la desigualdad, necesitamos oportunidades de trabajo adaptadas a la nueva realidad que se nos viene encima. Para resolver el cambio climático, necesitamos (entre otras cosas) transformar los sistemas de energía, transporte y agricultura del mundo.

El tiempo dirá si esta esperada evolución del capitalismo va a ocurrir en el corto o en el medio plazo, pero creo que existen motivos para el optimismo, a pesar de los efectos que la crisis del Covid está provocando en nuestra economía.

La medición, clave para evaluar el propósito

La medición de los efectos que generan las empresas en su entorno, positivos o negativos, nunca ha sido más objetiva que hoy. En los próximos meses vamos a ver datos de muchas empresas cuantificados con detalle y que se irán incorporando a una nueva cuenta de resultados que incorpore el “impacto” al actual sistema contable. La actividad del Impact Management Project (IMP) y especialmente de su iniciativa Impact Weighted Accounts son la punta de lanza en esta evolución.

Los informes integrados o los estados de información no financiera de las empresas cada vez son más específicos en sus datos y profundizan en los conceptos materiales de cada compañía a la hora de poner en valor sus avances en responsabilidad y sostenibilidad.

Las administraciones públicas y los reguladores hacen su parte, para algunos con lentitud. Pero iniciativas como el Green Deal de la Unión Europea o las variaciones en las responsabilidades fiduciarias de los consejos de administración en Reino Unido, yendo más allá del valor de la acción y considerando a todos los grupos de interés, o la incorporación de las Benefit Corporation como un nuevo tipo de sociedad en algunos países son claros avances en la dirección que queremos.

La prueba del «algodón»

Este año se puede considerar el del despegue de la inversión con criterios ESG. Y aunque queda bastante por hacer separando el grano de la paja en inversión realmente ESG, el próximo avance que sigue creciendo es la inversión de impacto, también en España.

Es un hecho que el propósito de las empresas “está de moda” y son ya mayoría las compañías que declaran tener un propósito con impacto social o medioambiental. La “prueba del algodón” que todas van a pasar en pocos meses será medir ese propósito respondiendo a la pregunta de cuánto impacto genera su propósito, y no valdrán respuestas abstractas y llenas de intangibles.

En esta corriente de ser más específicos en medir, valorar y comparar el valor añadido de las empresas a la sociedad, faltaba una iniciativa que arrojara luz y detalle a la importancia del crecimiento inclusivo. Y el proyecto liderado por la Fundación Codespa, del que somos colaboradores desde Transcendent, aspira a poner en valor la contribución y el desempeño de las empresas e inspirar mediante sus prácticas empresariales a otras compañías a crear un mundo mejor para todos.

Y todos estos avances pueden y deben compartir el lenguaje común de los ODS que nos dan foco y un horizonte temporal en el que todos tenemos que contribuir antes de que sea demasiado tarde.

Innovación con impacto

Estas evidencias de lo que ya está pasando se plasman en el tipo de proyectos que estamos haciendo en los últimos meses con nuestros clientes.

Estamos trabajando con comités de dirección para dimensionar el tamaño de la oportunidad del impacto social empresarial en su compañía, aterrizándolo en su estrategia e identificando oportunidades de crecimiento y eficiencia con impacto en su cuenta de resultados. Estas oportunidades se traducen, entre otros, en innovación con impacto (nuevos modelos de negocio, productos/ servicios, segmentos de cliente) o, en el caso de la eficiencia, repensando la forma de hacer operativa su actividad (“hacer más con menos”).

Hemos integrado los ODS en el centro de la actividad de una empresa, como marco para la identificación de oportunidades de crecimiento, de eficiencia y de minimización de riesgos a partir de la medición de su grado de consecución y la fijación de objetivos ambiciosos.

Estamos midiendo el efecto generado por una empresa en términos de ESG buscando elevarlo a nivel de impacto estratégico y teniendo en cuenta no sólo inputs sino también outputs, con el objetivo de facilitar la toma de decisiones con impacto en el negocio.

Hemos estructurado la gestión del impacto dentro de la empresa y rediseñando la gobernanza de la misma para incrementar las oportunidades de crecimiento, de eficiencia y de minimización de riesgos en todas sus áreas de negocio y soporte.

4 LIBROS PARA APASIONADOS DEL IMPACTO SOCIAL

Libros impacto social

El impacto social empresarial ha visto cómo la crisis no sólo no se lo llevaba por delante sino que le está consolidando como tendencia. Las empresas han tenido que agarrarse más que nunca a los valores. La decisión de compra se está inclinando cada vez con más determinación hacia las empresas que están generando valor pero también generando un impacto social y medioambiental en la sociedad.

Para los que creen que el mundo está cambiando, que hay otra manera de hacer negocio y que las empresas tienen que jugar un papel fundamental en ese cambio, desde dentro, reinventando su manera de trabajar y colocando en el centro de su actividad el impacto social, os queremos recomendar algunos libros. Son libros sobre el impacto social que nos inspiran y dan ideas para coger aire fresco en este verano “diferente” en el que más que nunca la lectura se presenta como un refugio de calma y de entretenimiento.

“The Green Swans”, de John Elkington

Un libro para quienes se quieren embarcar en el viaje del impacto social y medioambiental.

Su lectura es un must para cualquiera que esté inmerso en el viaje del impacto social y medioambiental o que quiera embarcarse en él. Según dice el autor, un referente en mundo del impacto empresarial, “para los hombres de negocio no hablar el lenguaje del impacto en los tiempos que corren es un poco como no poder hablar al menos un poco de inglés en una empresa”. El libro explica el cambio de paradigma que estamos viviendo. El vigésimo libro de Elkington explora nuevas formas de capitalismo. Utilizando casos de estudio y ejemplos del mundo real el autor muestra cómo el más raro patito feo se puede convertir en el cisne más verde del mundo.

Este libro está dirigido a líderes y ejecutivos de corporaciones de todo tipo que quieren ayudar a sus negocios a sobrevivir al cambio inminente de prioridades globales que van a llegar en los próximos 10 años y expandir sus horizontes desde la responsabilidad, a través de la resiliencia y mediante la regeneración.

“Impact”, de Sir Ronald Cohen

«Impact», el último libro del gurú del Impacto Social Ronald Cohen.

El gurú del impacto social acaba de publicar su libro “Impact”. Un libro que muestra cómo el empuje de la inversión de impacto está dando un vuelco a nuestro sistema económico, transformando el sector privado y pasando de ser un elemento de contaminación y de desigualdad a ser un elemento de impacto positivo; distribuyendo las oportunidades más justamente y aportando soluciones a los grandes retos sociales y medioambientales. Y, según Cohen, esta revolución que llama la Revolución de Impacto va a ser tan innovadora y disruptiva como lo fue en su día la Revolución Tecnológica.

“Un mundo de tres ceros”, de Muhammad Yunus

Escrito por el Premio Nobel de la Paz, el libro gira en torno a tres ideas: pobreza cero, desempleo cero y cero emisiones.

Es un libro que se basa en tres premisas: pobreza cero, desempleo cero y cero emisiones netas de carbono. Su autor, Premio Nobel de la Paz en 2006, es uno de los principales referentes a nivel mundial en ecología y economía social. Fundador del Banco Grameen, pretende incentivar los microcréditos a personas con pocos recursos para potenciar el desarrollo social y económico.

El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl

Un libro contado por un superviviente de los campos de concentración sobre la importancia del propósito.

El psiquiatra Viktor Frankl que relata en el libro su paso por los campos de concentración nos da una lección acerca de la superación y de la búsqueda del sentido de la vida. Mediante la construcción personal de la libertad personal y la dignidad humana, consigue recordarnos la importancia del propósito en lo que hacemos.

¿Has leído todos ellos? ¿Alguno más que debamos incorporar a la lista? ¡Te leemos en comentarios! ¡Descubre más en nuestro blog sobre impacto social!

EL IMPACTO SOCIAL EMPRESARIAL, UNA TENDENCIA REFORZADA POR LA CRISIS

Desgraciadamente el Covid ha hecho que muchos sectores económicos sufran y vayan a sufrir durante los próximos meses y años. Solo unos pocos, entre los que están el tecnológico y el de salud, parece que pueden salir reforzados de esta dura realidad. Pero hay una corriente que es trasversal a todos los sectores que sale reforzada por el Covid: El Impacto Social Empresarial.

¿Sabías hace un año lo que significaba ESG, GRI o SASB? ¿Sabías que los ODS, además de ser 17, tienen metas e indicadores específicos? ¿Habías oído hablar de Larry Fink y de sus cartas anuales a los CEOs? ¿Sabías lo que era una empresa BCorp? ¿Te importaba el análisis de materialidad de tu compañía?

Mira hacia adelante. ¿Crees que Black Rock y otros inversores van a ser menos exigentes en el reporte de impacto de las empresas donde invierten? ¿La medición del impacto que generan las empresas va a ser menos objetiva que hoy? ¿Los compromisos medioambientales y sociales van a ser secundarios? ¿Los consejos de administración no van a tener que estar al día de estos avances? ¿O que el propósito empresarial no se va a medir y comparar entre competidores?

El viaje del impacto social empresarial se está acelerando y como pasa muchas veces cuando parecía que ya se tenían identificadas las respuestas ante este cambio de paradigma las preguntas han vuelto a cambiar.

Estratégico en los comités de dirección

En los próximos meses vamos a ver rankings y benchmarks de grandes compañías a nivel mundial y nacional describiendo con información pública las actuaciones en términos de sostenibilidad, compromiso social y gobernanza de estas compañías considerando todos sus grupos de interés.  Hace un par de años esto no era importante ni estaba en el radar de los comités de dirección, pero hoy es cada vez más estratégico.

Hay empresas que vieron venir esta tendencia, que van por delante y aprovechan ya el impacto para fortalecer el centro de su negocio. Pero la gran mayoría están empezando a ser conscientes de sus carencias ante esta nueva variable que deben incorporar en sus decisiones operativas y estratégicas.

¿Por dónde empezar o hacia dónde continuar? Cada empresa está en un momento singular en este viaje del impacto empresarial, pero a casi todas les pueden interesar estas reflexiones.

¿Están ordenadas las actividades medioambientales y sociales de tu empresa? ¿Hay un único documento, cuadro de mandos o plataforma que permita ver todo lo que se está haciendo? ¿Se están monitorizando estas actuaciones? ¿Tienen KPIs y planes de mejora?

Para un 43% de las empresas es un tema urgente

Hay un mundo de oportunidades delante de nosotros. Un mar de preguntas que las compañías, hoy más que nunca, se están planteando para afrontar los retos que la crisis y la nueva realidad ya han puesto encima de la mesa de los directivos de medio mundo.

Según el informe 2020 Zeno Strength of Purpose, 9 de cada 10 consumidores analizados en 8 países, desde EEUU, Canadá, Reino Unido, Francia, India o Malasia, entre otros, aseguran que premian a las empresas que generan un impacto positivo en el mundo. Compran los productos de esas marcas 4 veces más, les apoyan en momentos difíciles hasta 6 veces más, les recomiendan 4,5 veces más y confían en la marca 4 veces más.

El mercado premia a las empresas con propósito y castiga a las que no lo tienen. Esa es ya parte del nuevo paradigma empresarial. Y por eso, para el 43% de las empresas la responsabilidad corporativa y las políticas de sostenibilidad se han convertido en un tema urgente. Y entre las grandes, una de cada dos asegura que es una prioridad, según la “Encuesta impacto de la Covid-19 en las organizaciones” del Impact Hub.

Ahora, como nunca antes, lo recomendable se ha convertido en necesario y lo previsto en urgente. Las prioridades están cambiando. ¡Descubre cómo podemos ayudarte con el Impacto Social Empresarial en Transcendent!