¿Qué es y cómo activar el Propósito en una empresa?

el propósito en una empresa

Sin duda nos encontramos en la era del propósito. En la era en la que propósito y resultados financieros no están encontrados sino que al contrario, el propósito es el camino para obtener mejores resultados financieros. Está demostrado que aquellas empresas que se focalizan en los empleados, clientes, comunidades y medioambiente tienen un mejor retorno para sus accionistas. Entonces, ¿qué es y cómo podemos activar el propósito en una empresa?

¿Qué es el propósito de una empresa?

Es compromiso auténtico. Cuando hablamos de propósito vamos mucho más allá de una frase inspiradora, un claim de marketing o un titular en una nota de prensa. Cuando hablamos de propósito estamos hablando de un compromiso que tiene que ser auténtico.

Crea valor

El propósito es la razón de ser de una empresa. Aquello que ayuda a resolver un problema social y medioambiental a la vez que crea valor financiero para la propia empresa.

Valor diferencial

Está intrínsecamente vinculado a aquello que la empresa hace de manera diferencial focalizándose en el “para qué”, diferenciándose de la misión (el qué), la visión (hasta dónde) y los valores (cómo).

La clave es su activación, no su definición

Para que el propósito sea una verdadera palanca para la mejora del desempeño financiero, la clave no está en su definición sino en su activación.  Cómo la empresa es capaz de incorporar ese propósito en su estrategia de negocio, en sus productos y servicios, en su cultura, en sus procesos, en la relación con sus proveedores y las comunidades donde está presente.

Ha de ser activado por el líder

Y es aquí donde está el vínculo entre el propósito con el liderazgo. Un buen líder es fundamental para que el propósito evolucione de una frase a la acción y a integrarse en el corazón de una empresa.

Requiere medición

Ese líder debe en primer lugar entender la oportunidad de “profesionalizar” ese propósito y de actuar con convicción y valentía para su puesta en marcha y activación en la compañía. Y como parte de esa profesionalización es clave la medición.

el propósito en una empresa

Liderazgo con propósito en el caso Unilever

Un ejemplo claro de liderazgo con propósito es el de Paul Polman, CEO de Unilever durante 10 años. Polman inició el camino de transformación de la compañía con el plan Sustainable Living Brands.

En esta línea, y para lograrlo, Polman fue capaz de romper con las dinámicas internas de su empresa.  Tanto es así que en su primer día como CEO, y con el objetivo de huir del cortoplacismo, anunció que ya no emitiría guías ni informes trimestrales sobre acciones. A pesar de lo controvertido que pudo ser esta medida, al final de su mandato, Unilever generó una rentabilidad para sus accionistas del 290%.

El propósito todavía es un camino que tienen que recorrer muchas empresas, y no hay duda que en la era post COVID 19 el liderazgo con propósito será más importante que nunca.

El capitalismo basado en la maximización de los beneficios está roto

Esta transformación la tiene que liderar el CEO con el compromiso de toda la alta dirección de las empresas porque es una oportunidad de negocio y una ventaja competitiva.

Medir y gestionar el impacto bajo un modelo estándar que haga posible la transparencia, la gestión y la comparación entre empresas, son los grandes retos que tenemos por delante.

El encuentro entre José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de Telefónica, y Gonzalo Gortázar, consejero delegado de CaixaBank, con sir Ronald Cohen, presidente del  Global Steering Group for Impact Investment (GSG), que impulsa una nueva economía de impacto, en una mesa moderada por María Herrero, partner de Transcendent, sirvió para debatir sobre la necesidad de rediseñar un nuevo capitalismo, que pivote en torno al impacto social.

El debate, que ha tenido lugar en el marco del VII Ship2B Impact Forum, puso de manifiesto que es necesario redefinir el capitalismo porque el sistema enfocado solamente en la maximización del beneficio para el accionista que ha perdurado hasta hoy, está roto. Durante el debate se incidió sobre la importancia estratégica del impacto, que supone una oportunidad y una ventaja competitiva que mejora la cuenta de resultados de las empresas por su incidencia directa en la financiación y en los costes económicos y de reputación de las mismas. De esta manera no sólo maximiza el impacto positivo sino que se limita el impacto negativo en la vida de las personas y los recursos del planeta.

Durante sus intervenciones todos coincidieron en señalar que “el momento del impacto ha llegado” y que esta transformación hacia un capitalismo 2.0, basada en el propósito social de la empresa y en el impacto social no es algo meramente recomendable sino que es ya imprescindible.  De igual forma, apuntaron a la necesidad de que sean los CEOs y la alta dirección de las empresas los que lideren esta transformación y lo aterricen en el plan estratégico llegando así a todas las capas de la empresa.

De hecho, en compañías como Telefónica o CaixaBank es algo en lo que ya están trabajando, según explicaron sus máximos responsables. Con bonus a sus directivos ligados al logro de variables de sostenibilidad e impacto social, impulsando la inversión de impacto y también la financiación a emprendedores sociales, movilizando activos, conectando millones de vidas a través de redes de fibra óptica más limpias y menos contaminantes y, sobre todo, transmitiendo a toda la organización la necesidad de generar, medir y gestionar el impacto en sus operaciones, productos y servicios.

Un proceso de transformación organizacional y de mentalidad transversal que, además, se ha visto acelerado por la pandemia del coronavirus, que ha puesto a las personas más que nunca en el centro de las decisiones financieras y empresariales.

Por delante quedan grandes retos como es el de medir y gestionar el impacto en KPIs concretos porque “lo que no se mide no se puede gestionar”, aseguraron. Es la era de la transparencia del impacto.

Por ello, y según María Herrero, partner de Transcendent, hay que “integrar el chip del impacto y del propósito social en el propio modelo empresarial y adoptar modelos de negocio que incluyan el impacto positivo en sus productos y servicios, de manera que cuanto más exitosa sea la empresa en sus ventas más impacto tenga”.

Sir Ronald Cohen recordó durante la charla lo que refleja en su nuevo libro Impact Driving Real Change: “Ésta es la revolución del impacto y cada uno de nosotros tiene un papel como consumidores, empleados, ahorradores, empleadores, inversores… Todos somos y hemos de formar parte de un nuevo capitalismo 2.0 de crecimiento y prosperidad compartida donde no se deje a nadie atrás”.

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